15 de abril de 2011

VIVA EL FACEBOOK!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!



10 de Abril de 2011
¡Sorpresa!

El domingo surgió algo inesperado,  aunque ciertamente lo deseaba desde hacía tiempo.
¡La gran quedada! Laura, profesora de teatro de mis años mozos, vino a Madrid desde Alicante para realizar un cursillo durante el fin de semana. Tan solo le quedaba libre el domingo por la tarde y sin pensárselo dos veces convoco a todo el grupo de teatro de entonces. Acudimos, los que pudimos, a la llamada de la que fue maestra, amiga, colega y confidente.
Poco a poco fuimos apareciendo en casa de Mely, también alumna y amiga de nuestros principios como actores en busca de un papel.  Es curioso ver como algo que se forjo en la lejanía, pasó a ocupar su espacio en pocos minutos. Risas, abrazos, lágrimas y millones de palabras inconexas, trocaron el momento en algo mágico.
Las fotos sellaron el momento y la promesa de volver a repetir el evento. Yo quede satisfecha, me sentí como hacía tiempo no me había sentido.
Cuando llegue a casa me mire al espejo y vi el brillo que había en mis ojos y llore de alegría, en silencio, dando gracias a quien quisiera cogerlo al vuelo y me jure que esta vez no iba a pasar tanto tiempo. Pensé que no era bueno espaciar los encuentros,  y perdernos la sonrisa, el abrazo, el cariño de los que nos conocen bien por dentro.

Aunque no debería decirlo: ¡Bendito Facebook, que convoca, muestra y encuentra amigos!

EL CASTING

14 de abril 2011
El Casting.

Casting para hacer un corto de la Escuela Antonio Nebrija es a lo que me dirigía esta mañana. Desde donde vivo hasta la Escuela había aproximadamente unas 20 estaciones de metro. Todo un reto para una mujer como yo con 59 años, vestida de ejecutiva y con unos tacones de “Chúpame la punta” que dice un amigo mío.
                Después de pasearme, soterradamente, por medio Madrid, llego a la estación de Franco Rodríguez, salgo y busco en el plano donde está la citada escuela. Para mi horror me doy cuenta que tengo todavía un trecho largo y tortuoso hasta llegar a mi destino. La calle por la que debo transitar está llena de adoquines, parece ser que no se han enterado que vivimos en el Siglo XXI. Así que como puedo, eso sí despacio y sorteando  obstáculos, llego a la escuela. Un bedel, poco amable, me dice que debo bordear el edificio y que detrás están los del Casting. Otra vez a sortear obstáculos y llego a la sala donde me recibe un chaval joven y guapo que me da las gracias por venir y me dice que espere que enseguida entro.
Mientras estoy fuera esperando, pienso: “¿Qué hace una mujer como tú en un sitio como este?
Me llaman, paso y me encuentro a toda una guardería infantil rodeada de cámaras, ordenadores, focos y micrófonos. Me miran, sonríen y me dicen: ¡Cuando quiera!
Y yo me crezco, digo el texto como se espera e inclusive meto alguna morcilla inesperada que veo hace gracia al director. Termino, me felicitan y me piden si puedo improvisar haciéndome pasar por una mujer borracha y yo sonrío y me pongo a ello.
¡Perfecto! Me dice el director. ¡Contamos contigo!
Y yo se lo agradezco y vuelvo a pensar: ¿Qué coño hago aquí?
 

LOS GATOS DEL BARRIO

12 de abril 2011
Los gatos

Como casi todos los días, he salido temprano de casa para darme un paseo por el parque. Hoy hacia fresco y no había tanta gente como en otras ocasiones, aunque tampoco es que se llene por las mañanas.
Me gusta pasear a esas horas en las que todo el mundo va con prisas. Los miro y sonrío, porque yo ya no tengo que hacerlo. Me han prejubilado y según dicen por ahí, tengo todo el tiempo del mundo.

                Esta mañana he hecho un recorrido distinto, me apetecía ver que se movía al otro lado del parque y mira tú por donde fue toda una sorpresa. Allí estaban,  cerca del gran arbusto, 4 gatitos, maullando con fuerza, llamando a su mamá. Mire a un lado y a otro, porque por experiencia sé que una gata recién parida es una autentica fiera. No parecía haber nada que resultara peligroso. Me acerque y les acaricie. Estaban sucios, llenos de tierra y todavía tenían el cordón umbilical colgando. Eran preciosos y se les veía fuertes y sanos.
                Pasado un rato apareció uno de los jardineros del parque y mirándome fijamente va y me dice: ¿Se los va a llevar, señora?
-¡No! Contesté yo algo perpleja. ¿Por qué lo dice? Pregunté  con curiosidad.
-Mire, es que si no se los lleva los tengo que matar. Ya hay demasiados gatos por la zona, son ordenes.
                Los cuatro gatitos maullaban con más fuerza, si cabe, y yo sentí que las piernas me temblaban.
¿Y su madre? Dije tímidamente.
¿La gata? Muerta, estaba muerta cuando los encontré. Era vieja.
No lo dude dos veces: ¡Pues sí, me los llevo, me los llevo! Y me los lleve.
                Ahora están en casa metidos en una caja llena de papel de periódico y tienen como guardián a mi viejo gato Pitu, que de vez cuando coge uno y lo lame hasta dejarlo medio zumbado.  Ya he puesto un anuncio en Internet y parece ser que dentro de nada todos van a tener familia.
¿Por qué cambie de ruta ese día? Me pregunto una y otra vez…..



MANOLO

  • 11 de Abril 2011
  • Manolo

Isabel nos pidió que todos los días escribiéramos, en pocas líneas, cosas que pasaran ante nuestros ojos; pero hoy 11 de abril me viene a la memoria una persona que, por desgracia, falleció hace tiempo. Se llamaba Manolo González de Aguilar y  Fernández de Bobadilla y fue mi suegro.
La vida se le fue en 40 días, antes de que  llegara la Semana Santa. Un coche le embistió como solo lo hace un Mihura al maestro, en el coso. A él fue en la calle Jorge Juan esquina a Príncipe de Vergara, antigua General Mola. Y lo atropello por su culpa, según dijo un juez. Y el hombre vivió un calvario hasta que llego el 11 de abril de 1977 y se fue sin poder decir nada durante todo ese tiempo.
Su calvario principal no fue en si el accidente, ni todas las perrerías que le hicieron en el Gregorio Marañón, no que va, su calvario fue no podernos contar como había sido el accidente. A él que, como buen gaditano, le gustaba contar las cosas aderezándolas con mantilla, abanico y pandereta. Nos miraba e intentaba con sus ojos contarnos lo que había vivido y a veces, las menos, esbozaba una sonrisa y como podía nos hacía un corte de manga, como diciendo: ¡Joderse que no os vais a enterar de lo que ha pasao!
Últimamente estoy pensando ir al programa ese donde sale una médium inglesa, que dice que habla con los espíritus, a ver si consigue contactar con Manolo y le cuenta como fue la cosa. Claro, que en ingles no creo yo que. ¡Lo dicho Manolo, descansa en paz y si puedes, escríbenos a través de esa señora y ya vemos si nos llega! Un beso y hasta siempre.